¿Por qué decidieron sumarse a esta formación en Montevideo?
Decidimos unirnos a estas jornadas, porque Santiago (Chile) atraviesa una transformación digital acelerada donde los servicios que entregamos dependen hoy de sistemas interconectados. Nuestro objetivo era transitar de una ciberseguridad meramente reactiva hacia un modelo de ciber resiliencia. No se trata solo de “poner barreras” digitales, sino de garantizar que, como responsables, tengamos las herramientas estratégicas para que nuestra comuna siga funcionando y entregando los servicios incluso ante un incidente. La Intendencia de Montevideo, bajo el alero de LAC4, ofreció el espacio perfecto para este intercambio de alto nivel entre las ciudades más importantes del Cono Sur.
¿Qué esperaban aprender, obtener o comprender?
Nuestra expectativa era doble: obtener herramientas técnicas de análisis de riesgos y gobernanza basadas en modelos exitosos como los presentados por Berlín y Oporto, y al mismo tiempo, aterrizar esa teoría a la realidad de nuestra comuna. Buscabamos comprender cómo transformar las brechas de seguridad en oportunidades de mejora. En resumen, quería salir de lo técnico para entender la gestión de crisis más humana y operativa: saber qué hacer, a quién llamar y cómo liderar cuando los sistemas fallan.
¿Cuáles son los desafíos de Santiago y cómo se comparan con los de otras ciudades del Cono Sur?
Nuestra comuna, enfrenta una presión constante por ransomware y ataques sofisticados (en los últimos años solo intentos), sumado al reto de implementar la nueva Ley Marco de Ciberseguridad. Al conversar con colegas en este evento, confirmé que compartimos la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas que entregan servicios nuestros vecinos. Sin embargo, mientras algunas ciudades aún luchan por definir su gobernanza, Santiago tiene el desafío de ejecutar un marco legal avanzado y vigente. El gran reto común sigue siendo la brecha de talento humano especializado y la necesidad de crear una cultura de seguridad que permee a todos los niveles municipales (funcionarios y directivos).
¿Cuál es el aprendizaje más importante que planean implementar de inmediato en Santiago?
El aprendizaje más valioso es la metodología de los ejercicios de simulación. Planeamos proponer la realización periódica de estos ensayos en nuestro Municipio, para evaluar nuestra respuesta ante una “crisis en cascada”. Aprendimos que la técnica es solo el 50% de la solución; el resto es coordinación y comunicación clara. Nuestra prioridad será fortalecer estos protocolos de respuesta humana para que, ante un incidente, la reacción sea metódica y no basada en el pánico, manteniendo siempre informada a la ciudadanía de forma clara y transparente, brindando a los altos directivos la información correcta.
¿Cuántas capitales cooperan y qué se logra mejor trabajando juntos?
Logramos consolidar una red estratégica entre los funcionarios e integrantes de los gobiernos locales presentes. Más allá de los protocolos oficiales, nos llevamos una red de contactos directos con quienes compartir alertas tempranas por “vía rápida”. Trabajar juntos nos permite no tener que “inventar la rueda” cada vez; si una ciudad vecina resuelve un problema de infraestructura, esa lección aprendida nos protege a todos. La cooperación bajo el marco de la LAC4 nos da un bloque sólido para enfrentar desafíos que no respetan fronteras.
¿Qué destaca de la resiliencia de Santiago como modelo para otras ciudades?
Chile destaca por su institucionalidad y visión a largo plazo. Nuestra Estrategia Nacional de Ciberseguridad 2023-2028 y el posicionamiento en los rankings globales son referentes de cómo integrar la seguridad en el corazón del desarrollo del país. Otras ciudades pueden inspirarse en nuestra capacidad para ser metódicos: en Chile, la ciberseguridad no es un parche, es un pilar de nuestra soberanía nacional. Ese ordenamiento legal y técnico es lo que hoy nos permite ser un espejo de madurez para la región; y seguir generando una cultura ciber resiliente.
Antecedentes
La capacitación “¿Es tu ciudad cibersegura?”, realizada del 4 al 6 de marzo de 2026 en Montevideo, contó con la participación de funcionarios, responsables de políticas públicas y profesionales de ciberseguridad de capitales del Cono Sur, como Buenos Aires, São Paulo, Santiago y Montevideo, así como de ciudades de Uruguay como Canelones, Paysandú, Florida, Maldonado, Lavalleja y Rivera, además de autoridades nacionales de Uruguay.
La capacitación fue impartida por los expertos de EU CyberNet Alexander Maaß, Paulo Calçada y Armani Pogosjan, quienes compartieron perspectivas desde Alemania, Portugal y Estonia. LAC4 extiende su agradecimiento a los coorganizadores: la Intendencia de Montevideo, la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento de Uruguay (AGESIC), la Administración Nacional de Telecomunicaciones (ANTEL) y la Delegación de la Unión Europea en Uruguay.